Genera comunión con los hombres

Algunos han presentado a los santos como seres extraños a la realidad que vive el común de los mortales. Como lo entendían los Apóstoles, considero santos a los cristianos que procuran ajustarse a todas las exigencias del bautismo. No avenirse a los criterios y comportamientos del mundo, proyectados y promocionados desde el pecado, equivale, para

Genera comunión con los santos

Otros hermanos no comparten ya nuestra dimensión, caracterizada por lo temporal. Aunque sí comparten nuestra Vida (cristiana). Ellos la poseen en plenitud. En términos de peregrinaje debemos identificarlos como “llegados” a la Casa del Padre. Su estado actual no es el mero resultado de un desplazamiento desde el tiempo a la eternidad. Es una verdadera

Impulsa la vida misionera

Si la Eucaristía plenifica la vida de la Iglesia, impulsa lo que esencial a la misma: su responsabilidad evangelizadora, y el instrumento que la pone en ejercicio: LA MISIÓN. La Iglesia no sería ella misma si se mantuviera entretenida en celebraciones suntuosas o en privadísimos coloquios afectuosos. Jesús envía a sus amigos (discípulos) a evangelizar:

Crea la civilización del amor

Desde que el Papa Pablo VI lanzó el llamado a crear la “Civilización del amor”, entre tantas expresiones culturales dispuestas a comandar las civilizaciones más importantes, la Iglesia sigue ofreciéndola como profética propuesta. El odio y la violencia, que seducen irresistiblemente a generaciones jóvenes – a causa de ciertas metas revolucionarias – no tienen ninguna

El Padre, mío y de ustedes

Mons. DOMINGO S. CASTAGNA Arzobispo de Corrientes (Argentina) Año del Padre,  1999.   Introducción.   Es más consolador y remunerativo entrar en los grandes temas por la investigación que por la contemplación. El que me dispongo a abordar requiere de la contemplación. Conocer al Padre es poseer la Vida eterna. Ese conocimiento no nace de

MIREMOS A JESÚS.

Para hallar el modo de un comportamiento filial adecuado es preciso el advenimiento de un modelo. Fabricarlo es tan inútil y pernicioso como crear la vida en una frágil probeta de laboratorio. Ha llegado a nuestra vida, lo pensó Dios al proyectar la recuperación de su “oveja perdida”. Jesús es el modelo filial. Es preciso

DEJÉMONOS ENSEÑAR POR JESÚS

La contemplación de Jesús es un verdadero discipulado. Al mismo tiempo, haciéndolo objeto de nuestra percepción espiritual, se constituye en el único Maestro. Su magisterio excepcional requiere de nosotros un aprendizaje basado en la convivencia que Él mismo crea y anima. Allí nos enseña a vivir como Él vive. Su palabra, como enseñanza teórica, es