La Sagrada Familia de Jesús, José y María – Ciclo B

27 de diciembre de 2020

Lucas 2, 22-40

1.-   La Iglesia no puede callar la verdad.   Es este el último domingo del calendario universal. Celebramos la Fiesta litúrgica de la Sagrada Familia, integrada por Jesús, María y José. Es preciso develar su Misterio y comprender su actualísimo mensaje. El mundo está en crisis porque la institución familiar está en crisis. Esta aseveración se encuentra motivada por una tendencia anti familia, de versión relativamente reciente, que intenta presentarse como un legítimo avance cultural. La Iglesia no puede callar la verdad en un asunto de tanta trascendencia. Si deseamos evitar el caos humano, y su consecuente onda expansiva, debemos detenernos y dar lugar a una reflexión motivadora. Ha pasado el año 2020 y estamos a pocos días de iniciar el año 2021. La Iglesia no cesa de hacer, de sus celebraciones, ocasiones oportunas para la reflexión y el correspondiente cambio.

2.-   Un mensaje para toda familia humana.   La Sagrada Familia no es una imagen para decorar piadosamente algunos recintos hogareños. Constituye un mensaje, cuya sustancia interesa a toda familia humana y llama a una correspondencia histórica de innegable importancia. Por lo mismo, no puede ser reducido a términos exclusivamente religiosos. La Familia de Nazaret es prototipo de familia y, por ello, orienta a corregir algunas distorsiones y falsos conceptos de actual exposición. Las recientes confusiones sobre la identidad del matrimonio y de la familia se han filtrado en disposiciones legislativas muy controvertidas. La Iglesia acude a la Palabra de Dios, como fuente de inspiración, y a modelos históricamente consagrados. Dijimos que la Familia de Jesús, María y José, se constituye en reveladora de la auténtica naturaleza familiar. Está vinculada al mismo acontecimiento de la creación del hombre: “Y Dios creó al ser humano a su imagen; los creó a imagen de Dios, los creó varón y mujer”. (Génesis 1, 27) El relativismo reinante considera esta visión, una especie de atentado contra la libertad, que, por lo mismo, dice enajenar a la persona humana. Así lo expone cierta ideología agnóstica o excluyente de la existencia de Dios.

3.-   El año de San José.   Los tres protagonistas de la Familia de Nazaret encarnan la original y necesaria diversidad, en vista a construir una auténtica familia humana. El Papa Francisco nos ha propuesto un año dedicado a San José, desde el 8 de diciembre 2020 hasta la misma fecha del año  2021. La devoción al santo esposo de María, y padre adoptivo de Jesús, cubre un espacio silencioso – como él mismo – en la Historia de la Salvación. Quizás no le hemos atribuido la trascendencia que corresponde. Su imagen se opone a las graves dicotomías producidas en las actuales relaciones familiares. La abrumadora y solitaria tarea de la madre, la ausencia del padre y la independencia de los hijos, ofrecen hoy una gama social muy peligrosa. Desde José – o con José – podemos identificar los diversos roles en la construcción de la unidad-Imagen de la Trinidad. La inquebrantable sumisión de San José a las constantes directivas de Dios marca el rumbo, lastimosamente descuidado en la actualidad. El varón es el último responsable – siempre junto a su esposa – del cuidado de la vida, que se vuelve más exigente cuando aparece más vulnerable en los seres concebidos y por nacer.

4.-   La muerte convertida en ley.   Es alarmante que se ponga en tela de juicio la estructura familiar, en una aventura irresponsable que descuida el don más preciado de Dios: la vida. La decisión de llevar al ámbito legislativo el proyecto absurdo del aborto (IVE) es incomprensible. Sin embargo a eso se ha llegado, sin intentar resolver la cuestión de fondo: salvar – por igual – las vidas de los seres personales directamente involucrados. Gran desafío que la gente más responsable sabe enfrentar con valor y sabiduría. Ante algunos hechos, legales aunque ilegítimamente autorizados, nos queda, como última alternativa, orar al Padre de la vida que ilumine las mentes y conmueva los corazones de los legisladores, y de quienes ejercen el poder político.