Silencio ante el sacrilegio

El silencio conmovedor de Jesús en su sacramento de amor ofrece mayor oportunidad para la reflexión. Hemos mencionado algunos hechos materialmente sacrílegos, como son los robos, muy frecuentes, de la sagrada reserva. La ignorancia exonera de gran parte de su malignidad a esos hechos. De todos modos, cuando acontecen, la Iglesia mantiene la práctica de

Oración y contemplación

La reflexión sobre la Eucaristía nos conduce a la oración. Quizás hayamos experimentado, en el transcurso de nuestras meditaciones, un fuerte deseo de guardar silencio y orar. Las palabras resultan inexpresivas para comunicar la riqueza de nuestro encuentro con Él. La oración – como amistad con Dios – que está poderosamente asistida por la Palabra,

Genera comunión en el Espíritu

“De su plenitud, todos… hemos recibido” (Juan 1, 16) y todo lo hemos recibido. Especialmente el Espíritu Santo. Conocemos las reiteradas menciones evangélicas. El Espíritu Santo es la gran promesa de Jesús. La cumple el día de Pentecostés a favor de sus discípulos, presente María Virgen, que constituyen la Iglesia naciente. Esa presencia definitiva del

Genera comunión con los hombres

Algunos han presentado a los santos como seres extraños a la realidad que vive el común de los mortales. Como lo entendían los Apóstoles, considero santos a los cristianos que procuran ajustarse a todas las exigencias del bautismo. No avenirse a los criterios y comportamientos del mundo, proyectados y promocionados desde el pecado, equivale, para

Genera comunión con los santos

Otros hermanos no comparten ya nuestra dimensión, caracterizada por lo temporal. Aunque sí comparten nuestra Vida (cristiana). Ellos la poseen en plenitud. En términos de peregrinaje debemos identificarlos como “llegados” a la Casa del Padre. Su estado actual no es el mero resultado de un desplazamiento desde el tiempo a la eternidad. Es una verdadera

Impulsa la vida misionera

Si la Eucaristía plenifica la vida de la Iglesia, impulsa lo que esencial a la misma: su responsabilidad evangelizadora, y el instrumento que la pone en ejercicio: LA MISIÓN. La Iglesia no sería ella misma si se mantuviera entretenida en celebraciones suntuosas o en privadísimos coloquios afectuosos. Jesús envía a sus amigos (discípulos) a evangelizar:

Crea la civilización del amor

Desde que el Papa Pablo VI lanzó el llamado a crear la “Civilización del amor”, entre tantas expresiones culturales dispuestas a comandar las civilizaciones más importantes, la Iglesia sigue ofreciéndola como profética propuesta. El odio y la violencia, que seducen irresistiblemente a generaciones jóvenes – a causa de ciertas metas revolucionarias – no tienen ninguna