MIREMOS A JESÚS.

Para hallar el modo de un comportamiento filial adecuado es preciso el advenimiento de un modelo. Fabricarlo es tan inútil y pernicioso como crear la vida en una frágil probeta de laboratorio. Ha llegado a nuestra vida, lo pensó Dios al proyectar la recuperación de su “oveja perdida”. Jesús es el modelo filial. Es preciso…Continúa leyendo MIREMOS A JESÚS.

NUESTRA RELACIÓN CON EL PADRE ES UN REENCUENTRO.

La adopción posee un trasfondo teológico, no legal. El Creador que nos ha formado “con sus manos” es “el Padre de nuestra vida”. Somos sus hijos por haber “salido de sus manos”, por su hálito creador. No somos connaturales de Él, como Cristo, pero tampoco nuestra filiación es “por afecto” y, menos aún, como consecuencia de…Continúa leyendo NUESTRA RELACIÓN CON EL PADRE ES UN REENCUENTRO.

LA ORACIÓN DE JESÚS Y EL RITMO DE SU CRECIMIENTO

En Jesús se produce un desarrollo humano, sin los desniveles del pecado; también su adhesión al Padre crece y se nutre sin interrupción. Ocurre al ritmo de consentimientos constantes, algunos muy dolorosos. También por la oración. Nos hemos pasado la vida discutiendo, hijos de cierto nominalismo contemporáneo, si Jesús necesitaba orar o no. Como si…Continúa leyendo LA ORACIÓN DE JESÚS Y EL RITMO DE SU CRECIMIENTO